Creo en la luz que habita en cada mujer,
aunque a veces nos olvidemos de que existe
o dejemos de creer en ella.
Creo en los miedos como umbrales
y en el amor como camino.
He atravesado sombras entre miedos,
pérdidas y renacimientos.
He sentido el temblor y me he quedado paralizada.
Y descubrí que al otro lado del miedo hay alas.
Las mías.
Las tuyas.
Pariendo Alas no es un destino, es un proceso.
Una forma de volver a ti.
Con calma,
con verdad,
con escucha,
con amor.
Acompaño a mujeres a recordar su poder,
a confiar en su instinto,
a caminar con su propia luz.
Soy compañera de camino,
una voz cercana que te recuerda:
tú puedes,
tú sabes,
tú eres.
Que tus pasos sean vuelo.
Que tus heridas se hagan sabiduría.
Que tu maternidad, biológica o simbólica, s
ea también un renacimiento para ti.
Aquí estamos.
Pariendo alas, juntas.
Me encantó,María!Qué manifiesto más real,tan potente y necesario!Me gusta que nos recordemos lo capaces que somos, rodearse de mujeres que se levantan unas a otras es clave,, a por todas!muchas gracias por éste regalo🥰
Me alegra que te haya gustado Blanca. Lo siento así, de corazón.
Muy bonito y muy necesario. Gracias, María.
Gracias a tí!